Patricia Bargero: «Puig sigue con una vitalidad que nos sigue cuestionando»

Por Federico García

Este año se cumplen 30 años de la muerte de Manuel Puig, un escritor que dejó huella en su pueblo natal, en el cine, en el teatro y en la literatura argentina y latinoamericana. El crítico Javier Arroyuelo escribió en la Revista Anfibia que “en la literatura latinoamericana ocupó un rol similar al de Andy Warhol en la escena cultural global”. Nació en General Villegas el 28 de diciembre de 1932 y murió en Cuernavaca el 22 de julio de 1990.

Escribió ocho novelas, “La traición de Rita Hayworth”(1968), “Boquitas pintadas”(1969), “The Buenos Aires affair”(1973), “El beso de la mujer araña”(1976), “Pubis angelical”(1979), “Maldición eterna a quien lea éstas páginas”(1980), “Sangre de amor correspondido”(1982) y “Cae la noche tropical”(1988).

En declaraciones a Red Baires la bibliotecóloga Patricia Bargero, oriunda de Emilio V Bunge, Partido de General Villegas, habla del autor argentino, cuyas novelas abordaron temáticas muy vigentes en la actualidad.

-¿Qué lugar crees que ocupa Puig en la literatura argentina y latinoamericana?

Fue un quiebre en el modo de narrar, y en la inclusión de géneros despretigiados por la alta literatura, que Puig los incluyó para hacer su literatura. Cuando publica por primera vez no sabían dónde publicarlo, cómo leerlo. Cuando Puig presenta “La traición de Rita Hayworth” al concurso de Seix Barral señaló “sé como hablan sus personajes pero no sé como habla Puig”. Esas marcas se ven en la literatura posterior a Puig, ya no hay un escritor que haga un diálogo sin seguir sus marcas.

-Si tuvieses que describir esa escritura, ¿cómo lo harías?

Utiliza muchos recursos, el folletín, las letras de los tangos, los boleros, el informe policial, el obituario, textos que no eran utilizados en la literatura él los incluye en su relato. Una crítica de la literatura en algún punto porque son cosas que se pueden encontrar de otro modo, y una crítica social muy fuerte que tampoco era vista en aquel momento.

Reproduciendo esas voces se ve la maquinaria del poder, la influencia de los medios que es tan actual ahora él la ve en aquellos tiempos y hace literatura con eso

La presencia del cine, el teatro, la música popular, diálogos que no sabemos quien los dice salvo que avanzemos en la lectura y lo descubramos, requieren un trabajo del lector mucho mayor del que se le pedía, el lector tiene que hacer un trabajo policial prácticamente, leyendo pistas para ir descubriendo lo que está contando allí.

-El crítico Javier Arroyuelo, que fue amigo de Puig sostuvo, en una nota para la Revista Anfibia, que había en Puig un gusto por lo popular en contraste con lo culto, ¿coincidís con esa opinión?

Sí, absolutamente. Pone otras voces, que habían sido calladas hasta el momento, el albañil, la empleada doméstica, el ama de casa, las voces de los niños. Construye una lengua; si uno observa nuestra lengua común está llena de errores en los tiempos verbales, sin embargo si uno rastrea los textos de Puig esos errores no se encuentran. Tiene esa magia de poder rastrear todos los giros de la lengua oral pero cuando uno la lee no ve esos errores que sí cometemos cuando hablamos. Esos personajes basta con que digan dos líneas para que se desnuden.

-Una de las obras más políticas quizá sea “El beso de la mujer araña”, es su libro de mayor actualidad en este momento donde el debate sobre el género creció fuertemente?

La publica en el año 1976. Había estado entrevistando a muchos presos políticos que habían sido liberados durante el gobierno de Cámpora. Él cuestionaba dentro de la militancia política el rol de la homosexualidad. Escribe ese libro un poco cuestionando a los movimientos revolucionarios. Está ese cuestionamiento a una militancia muy cerrada en ese momento.

Lo plantea incluso en su primera novela, que es muy autobiográfica, en el camino del niño Toto (su alter ego porque a él le decían Coco) que está descubriendo su homosexualidad y a su vez luchando con una sociedad hipócrita, violenta y reclamando por su lugar y el lugar de las mujeres. Es absolutamente actual. Hace más de 50 años que publicó su primera novela y estamos hablando de estas cuestiones.

-Participaste de un documental que se llamó “Regreso a Coronel Vallejos” (Carlos Castro) donde se habla de la relación de Manuel Puig con General Villegas, el pueblo donde nació, ¿cómo describirías esa relación?

Aquí en Villegas, al que él degradó de General a Coronel, y le puso Vallejos, no se lo leyó como novelista, se lo leyó como cronista. Se intentó buscar a los personajes reales de la novela, el pueblo se ofendió por esta mirada de Puig, en la que absolutamente nos reconocemos.

Fue muy difícil la relación que Puig tuvo con el pueblo a partir de la publicación de su primera novela. Si bien la mayor cantidad de personajes era de la familia de Puig, otros personajes secundarios que se movían alrededor se sintieron identificados y molestos.

La segunda novela, “Boquitas pintadas”, que él mismo señaló que “con esta no voy a tener problemas, es absolutamente de ficción, tomé un personaje que recuerdo que murió de tuberculosis, de todas maneras ya van a ver los del pueblo que no estoy hablando de él”. Sin embargo acá lo tomaron como esa persona del pueblo y el ataque se asoció a personas importantes de la localidad. La enemistad duró muchos años, en el 74 cuando se estrena la película, fue prohibida en Villegas.

-De hecho, se tuvo que estrenar en Piedritas

Claro, en los pueblos del Partido se dió y la gente de Villegas iba a esos pueblos pero acá (en Villegas) no dejaron que se exhibiera. Hasta en eso estaba la hipocrecía. El comportamiento del pueblo confirmó que sí somos los personajes que Puig mostró. Pasaron muchos años para que empezaramos a leerlo las nuevas generaciones y a descubrir otras cuestiones. Creo que conviven las dos miradas porque todavía hay gente enojada con él. La referencia sigue siendo que Puig habló mal de Villegas, yo creo que la mayoría de la gente que se enojó no lo leyó tampoco.

-¿De qué se trata Puig en acción?

Es una actividad que realizamos en General Villegas donde se elige una obra, el aniversario de algunas de sus novelas o de sus obras de teatro, y cuenta con puestas de teatro, murgas, muestras de arte, vienen escritores a dar sus charlas. Aparecen los distintos personajes y van cruzándose entre sí, suele hacerse un recorrido y la gente acompaña mientras se reproducen los textos. Quien coordina actualmente es Susana Garat.

-¿Cómo descubriste a Puig?

Yo nací en Emilio Bunge, vine a Villegas a terminar mi secundario, escuché hablar de Puig desde muy chica pero nunca lo había leído. Me fui a estudiar bibliotecología a Buenos Aires y me vuelvo a trabajar acá. En el momento que empiezo a trabajar en la biblioteca pública no lo había leído a Puig y sólo había escuchado lo que se decía, y de hecho lo evitaba porque creía que era un tipo que hablaba de chismes, y como no me importaban los chismes no lo leía.

Me pasó que cuando fuí a la Feria del Libro de Buenos Aires Puig todavía vivía y me dijeron que tenía que llevarlo. Sentí mucha vergüenza porque no lo había leído y cuando llegué me puse a leerlo. Fue muy fuerte esa lectura porque realmente sentía que había hecho una lectura increíble de los personajes, de éste pueblo y de cualquier otro con la misma cantidad de habitantes. Me empecé a preguntar qué le pasó a la gente y empezamos desde la biblioteca a pasar las películas, hacer cine debate, talleres de lectura y empezó a moverse la gente.

Lamentablemente el no llegó a enterarse de esto. A partir de 1993 se empezaron a realizar estar movidas con la Universidad Nacional de La Plata, estaba en aquel momento José Amícola, que vino con sus alumnos en el primer homenaje que le hicimos a Puig.

-¿Cuáles son tur obras preferidas?

Las dos primeras, que están situadas en Coronel Vallejos. La primera (“La traición de Rita Hayworth”) es la que más me gusta, me parece la más impactante, después “El beso de la mujer araña” y “Cae la noche tropical”, que me parece que es para leerla en una línea con la primera porque éstos personajes, que al principio de la primera novela, se muestran poco solidarios, y ya en la vejez cómo cambian esos personajes y la solidaridad que muestran en “Cae la noche tropical”, y a su vez con una crítica social muy fuerte, a la comunidad de Rio de Janeiro pero que vale para toda latinoamérica. Se trata de señoras de clase media que viven una vida bastante acomodada, que empiezan a descubrir a gente que la ha pasado mal mientras circulan otros personajes que conmueven a éstas muejeres; es un lugar común en Puig, el de ver a quienes la están pasando mal y quienes están en un lugar de postergación, que el veía que era la mujer, los grupos minoritarios como los homosexuales y la clase baja.

-¿Es la novela que surgió de la historia de un albañil?

Esa es la anterior. “Sangre de amor correspondido” es la que surge de los relatos de un albañil que trabajaba en la casa de Puig, que le empieza a contar sus amores y a Puig le encanta esa voz, de alguien que era prácticamente analfabeto y a su vez una voz muy dura. Se queda fascinado con eso y lo contrata y empieza a grabarlo.

En “Cae la noche tropical” los personajes serían como su madre, que lo acompañó tanto en Rio de Janeiro como en Cuernavaca, y su tía Clara, las vecinas que cuentan la historia de sus vecinos. Éstas son las dos novelas que se sitúan en Río de Janeiro, después las dos anteriores, “Maldición eterna a quien lea éstas páginas” en Nueva York, “Pubis angelical” en ciudad de México.

El beso de la mujer araña” y “The Buenos Aires affair” en Buenos Aires, y las dos primeras en Villegas. Son historias de argentinos o de argentinos en diálogo con estadounidanses, mexicanos o brasileros.

-Puig tuvo una relación fluída con el cine, de hecho algunas de sus novelas fueron luego películas, ¿crees que las películas le hicieron justicia a las novelas?

Boquitas pintadas” y “El beso de la mujer araña” me gustan mucho como producto cinematográfico, son muy buenas películas. “Pubis angelical” no me gustó como está hecha, es una novela difícil porque trabaja en tres planos, una historia en los años 40, otra de la década del 70 con Isabel Perón en el gobierno y los militantes políticos exiliados en México y después una historia del futuro.

Después en teatro hubo cosas que estuvieron buenas, el musical y la obra de teatrode “El beso de la mujer araña”, y otras obras que no han tenido que la repercusión y el reconocimiento que me parece que se merecían, “Bajo un manto de estrellas”, “El ramo de rosas”. Y no la vi pero dijeron que se hizo un muy buen trabajo con la versión teatral de “Cae la noche tropical”, que se estrenó el año pasado en el Teatro San Martin.

-¿Alguna otra cosa que no te haya preguntado y quieras comentar?

Me parece que Puig sigue con una vitalidad que nos sigue cuestionando, interrogando, sigue molestando de alguna manera. Creo que ese fue el modo de estar de él porque con cada novela o provocaba a su familia y los vínculos familiares o al pueblo o a la crítica.

Crítica a algunos sectores de la militancia que no incluía sectores minoritario en “El beso de la mujer araña” o el papel de la mujer en “Pubis angelical” o a la ciudad de Nueva York en “Maldición eterna a quien lea éstas páginas”.

El siempre está molestando de alguna manera o poniendo en cuestión los temas cotidianos. Su vida fue corta, murió a los 57 años, fueron ocho las novelas que publicó pero cada una me parece que está ahí aguijoneándonos para hacernos pensar.

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