Arroyos Libres: «Tenes mucha más diversidad cuando los tenes a plena luz del día»

Por Federico García

La ciudad de Buenos Aires fue construida sobre una red de arroyos, ¿sabias? Pero mucha gente no lo sabe, no está enterada que abajo suyo corren varios arroyos. Tal vez conozcan los más importantes, el Maldonado o el Vega, ambos entubados. Tapamos la naturaleza y ahí escondemos la porquería.

Pero, ¿es el entubamiento la única solución para los arroyos? El ingeniero civil con orientación hidráulica de la UBA Martin Civeira sostiene que no y que deberían estar al aire libre. Es por eso que desde fines del 2014, desarrolla un proyecto llamado «Arroyos Libres» es un proyecto de divulgación del estado actual, pasado y alternativas futuras de arroyos y ríos urbanos, con énfasis en aquellos que se encuentran «desaparecidos» de la superficie. «Crecimos negándonos al río», sostiene Martin.

-¿De qué se trata el proyecto y cómo surgió?

Hace unos años tengo la inquietud, desde que me enteré que en la ciudad de Buenos Aires y algunos alrededores, pasamos caminando por encima de arroyos que ya no están a la vista, me quedó la inquietud de investigar un poco más. Esto lo vengo haciendo desde el año 2015. “Arroyos Libres” es un proyecto de divulgación de la situación actual y de la historia de los arroyosy ríos urbanos.

En principio poniendo el énfasis en los que están entubados. Ahí yo lo que hago es investigar sobre la historia, la situación actual, las posibilidades que tienen las cuencas más importantes de la ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana, y también busque bastante información de éxito de volver estos arroyos y ríos a la superficie, revitalizarlos, renaturalizarlos.

En el mundo es una técnica que hace diez años por lo menos tiene mucha influencia, en ingés se llama “Day Lighting”, que literalmente es devolver a la luz del día los cursos de agua que fueron entubados por un montón de razones, que principalmente fueron higiénicas y sanitarias en su momento.

En 2014 tuve la oportunidad de viajar a Corea del Sur por una beca de ingeniería y allá vi el mayor ejemplo que hay de arroyo a cielo abierto, en Seúl. Arriba de ese arroyo lo habían asfaltado, tenían una autopista elevada y un camino de cuatro carriles, y hubo un movimiento ambientalista muy grande, decidieron desentubarlo, y desentubaron seis kilómetros.

Así que todo nació a fin del 2014 cuando volví. Y ya en 2015 empecé a investiga, hacer artículos, dar alguna charla, en las primeras jornadas de ingeniería urbana. Después continué escribiendo artículos en la revista del Consejo Profesional de Ingeniería Civil.

Me llamaron también de España que les interesó el tema. Continué de lo que podría ser la aplicación al caso argentino y saber que arroyos hay en la ciudad de Buenos Aires, mediante videos en You Tube, recopilando información, seminarios, abrí la cuenta en Instagram. Como para tratar de acercarse más al ámbito no académico, que si lo ve y lo percibe cada vez que se inunda.

-Cuando el Gobierno de la Ciudad entubaba los arroyos, mencionaba que no se inundaría más, ¿es cierto eso?

En realidad eso fue un modelo que muchos lo llaman “el paradigma ingienieril”. A fines del siglo XIX la visión que había del progreso en esa época era que las construcciones podían avanzar todo lo que quisieran, se podía domar la naturaleza y lo que había que hacer era cubrir los rasgos naturales del paisaje con hormigón, con empedrado, con construcciones. Fue una decisión tecnológica de la época, de los europeos, de los norteamericanos, que nosotros terminamos importando, que el hombre podía avanzar sobre la naturaleza y avanzar todo lo que quisiera sobre el paisaje, sobre los montes.

En su momento, como empezó siendo en todo el mundo, las civilizaciones empezaron a armarse alrededor de ríos y arroyos, y la gente los usaba para lavar sus cosas, bañarse. Después, cuando se empezaron a instalar las ciudades y hubo algún tipo de industria, el arroyo era utilizado como un desague, donde las primeras industrias, aquí los mataderos y saladeros, empezaban a utilizar como vertederos de sus desechos. La gente tiraba los desechos ahí. Y le empezaron a decir a los gobiernos que lo soluciones, y éstos dijeron que la mejor manera de tratar con este problema es ocultándolo.

Y ahí fue que empezaron a entubar. Fue más por un tema sanitario. En Buenos Aires arrancó después de una gran epidemia de fiebre amarrilla, en 1871 si no recuerdo mal.

Se puede trazar un paralelismo con lo que pasa ahora, porque con el tema del Coronavirus se le empezó a echar la culpa a los chinos y en aquel entonces a los inmigrantes. Lo que pasó acá fue que se propagando por los arroyos, que hacían las veces de cloacas. Murió el 30 % de la población. En la desesperación taparon todo con tierra. Los arroyos que había en el casco histórico de la ciudad los volaron e hicieron el sistema de cloacas que hasta el día de hoy es el que tenemos.

Se arrancó por donde estaba más poblado que era el centro, y después se fue extendiendo hacia el Maldonado, que es una cuenca interjurisdiccional porque también pasa por otros partidos, Medrano que pasa por San Martin y Vicente Lopez.

Cuando vos tomas ese modelo de entubar los arroyos, después es muy difícil que vuelvas atrás. Por un tiempo solucionas el problema de las inundaciones, no lo podemos negar, pero tenes una red que fue entubada principalmente entre la década del 20 y el 50. Se diseñó en un momento para una cierta capacidad, cuando la ciudad tenía un millón de habitantes, ahora tiene tres.

Un entubamiento es un caño gigante, que se divide en secciones, y vos con eso queres reemplazar lo que antes fluía naturalmente, el cauce natural de un río. Lo que puede pasar en algunas ocasiones con el hormigón, mal que nos pese a los que construimos, es que tiene una vida útil. Acá se piensa que las construcciones van a ser eternas, y el hormigón tiene unos ochenta, cien años de vida útil.

Con el tema del entubamiento te estás comprando varios problemas. Vos diseñaste para la década del 30, y aumentó la población, aumentan las precipitaciones por el tema del cambio climático, entonces ya no te da abasto, y el agua empieza a salir de vuelta.

Cuando hay estas lluvias rápidas y fuertes, que en quince minutos te llueve lo que antes llovía en una hora, la capacidad del conducto no da abasto. Entonces como vos quedaste atado a hacer un conducto bajo tierra, no te queda otra solución que hacer un arroyo paralelo. Un río entubado al lado del río entubado original, porque la solución que se podría pensar, devolvamos el río a la superficie, tratemos de naturalizarlo lo máximo posible, vos ahora tenes construcciones hasta el borde de lo que antes era el río.

Lo normal, que no se respetó, es no construir al lado o demasiado cerca de un río de llanura, porque cuando llueve crece más rápido y empieza a inundar los alrededores. En un río de montaña, cae muy rápido muchos metros y tiene un cauce definido y no muy ancho. El río de llanura no tiene tanta pendiente, su valle de inundación es mucho más amplio, y cuando llueve naturalmente se exparse a los alrededores y tarda en volver a su cauce. Si vos en los alrededores volaste toda la naturaleza que había y encima empezaste a construir, después no te quejes que se está inundando la casa porque construiste en un lugar donde no se debía construir.

Eso empieza, por lo general, con un asentamiento ilegal de la gente tiene que vivir en algún lado y se mete en el cauce del río porque total justo agarramos una temporada de seca donde el río no crece mucho. Cuando el río empieza a crecer se inundan, como siempre la gente pobre, porque el rico vive en la parte más alta. Al revés en Rio de Janeiro donde el pobre se iba a los lugares más altos, los morros.

Vos tenes un modelo que tiene casi cien años de “éxito”, y ya está mostrando fallas por todos lados. Cada veinte años tenes que hacer una inversión grandísima porque necesitás más capacidad de conducto para poder evacuar las precipitaciones que cada vez son más intensas Cada tanto vas a tener que hacer una obra más grande, un entubamiento más grande del que ya tenías para volver a una capacidad que te permita no inundarte. “No se inunda más” podría haber sido exitosos pero si se hubiese gastado cien veces más plata, que es un delirio.

Hay otra cosa, vos tenes un entubamiento perfecto, recién terminado, pero si la gente sigue tirando basura a las alcantarillas, se te tapa ahí mismo, no se deriva nada al arroyo y te inundás. Entonces hay un tema de educación muy importante. Por lo menos sería más controlable si tenes arroyos a la vista, como algunas ciudades (Córdoba), que decidieron no taparlos. Vos teniendo eso a la vista podes controlar más a la gente que tira basura.

-¿Cuáles serían los beneficios de no entubarlos y que estuvieran al aire libre?

Primero aclaro que en la ciudad de Buenos Aires, al estar todo construido encima, es muy difícil en muchos lados, salvo quizá en la zona sur donde está el Cildañez. Ahí tenes un poco más de libertad, el resto de la ciudad al estar densamente construido sería más un sueño porque tendrías que demoler demasiadas cosas.

Pero tendrías beneficios ambientales, en lo que es el retorno a un ambiente más natural de lo que tenés. Los casos de éxito en otros países demuestran que vuelven hasta flora y fauna naturales. Si bien continúa cierta artificialidad en los arroyos, porque no podés retornarlo al estado que tenía hace cien años. Aumenta la calidad de vida de la gente que está alrededor, tiene actividades de esparcimiento relacionadas al agua. Hay temas culturales, se pueden hacer festivales.

Te baja también lo que es “la isla de calor”, generada por las ciudades mismas, fenómeno por el cual nunca termina de bajar la temperatura porque es retenida por las construcciones. Cuando vos tenés aunque sea una parte del arroyo recuperado bajan los grados. En el caso de Seúl era muy notorio, y bajar del ruido de las autopistas al arroyo que estaban recuperando realmente se notaba mucho.

Además, cada tantos años tener que hacer una obra nueva sale prácticamente lo mismo desentubar que seguir entubando. Pero si querés hacerlo en un lugar densamente poblado vas a tener un problema de indemnizaciones. Hay zonas de Buenos Aires que se puede hacer porque prácticamente no hay nada construido, y se puede hacer una prueba piloto para que se demuestre que esto puede ser exitoso y no sigamos con el mismo modelo de hace cien años.

-¿La única solución que ves ahora es cada tantos años seguir entubando?

Técnicamente el tema de desentubar está todo resuelto, se puede hacer. El tema que nosotros tenemos es que al haberle construido tan cerca, la alternativa que nos siguen presentando es hacer un entubamiento al lado del original. Hay bastante información de proyectos que se han planteado pero que no tienen la fuerza suficiente. Gente que estudió muy bien en la Facultad de Arquitectura de la UBA las alternativas de desentubar ciertos tramos de arroyos. Si bien la gente del Gobierno saben que existe esta alternativa por alguna razón no la plantean nunca. Yo no te digo que arranquemos a destapar el Maldonado, pero por lo menos debería algún organismo del Estado planteándolo como alternativa.

Por como estamos ahora, cada tantos años vamos a tener que seguir haciendo obras a un costo fenomenal. La ciudad te dice que el único camino es hacer estas obras y vos ves que no, porque hace veinte años es distinto en otros lugares del mundo, en Asia, en Europa, en Norteamérica. Se están liberando pequeños tramos de arroyo con éxito y los que están alrededor zafan de las inundaciones. Mi intención no es tirar un manto de sospecha de porque se siguen haciendo estas obras, la idea mia y de otra gente es hacer conocer, empecemos a empujar un poco para que finalmente se decida a pedir el próximo préstamo millonario para hacer el Maldonado 2 o el Vega 2l lo otro sea por lo menos considerado como una alternativa.

-¿Cómo es el caso de Córdoba?

Los cordobeses, por lo menos lo que yo he visto, tienen uno que se llama “La Cañada”. En realidad es un rio de monte, la situación quizá no sea paralela acá. No tenes el cauce totalmente natural del río, se lo domesticó un poquito, se le echó un canal firme de cemento, de piedra, no tiene las curvas naturales, pero pasa a través de la ciudad, lo podes mirar. Pero los casos de ciudades y pueblos que tienen ríos y arroyos a la vista son bastante en el país y no está el tema de inundación que hay en Capital. Allá hay sierras y la precipitación se va más rápido porque hay pendiente, en el caso nuestro que es llanura si vos dejas que el agua escurra naturalmente va a tardar más.

-¿Crees que lo que se necesita es cambiar el paradigma y empezar a construir junto a la naturaleza?

Exactamente. Trabajar con la naturaleza, a favor de la naturaleza. Aunque no podamos volver a la misma situación que cuando vino Pedro de Mendoza, se puede retroceder a un estado en que esto se renaturaliza. Se controla, hay filtros, hay tecnología en la vuelta a lo natural, si vas a poder volver atrás un montón y mejorar la situacion pestilente que uno ve cuando baja a las alcantarillas, que se acumula basura, donde sobreviven los animales más duros, las ratas, las cucarachas, algún tipo de alga. Cuando le sacas la luz a un curso de agua se te acaba la mayor parte de la vida y empiezan a surgir los más resistentes y por ahí más desagradables a nuestros ojos. Tenes mucha más diversidad cuando los tenes a plena luz del día que cuando vos los metiste en una especie de catacumba.

-También empezar tener más conciencia ambiental

Eso también es un tema de educación. Cuando yo era chico mi papá me fumaba al lado y ahora eso no pasa más. Los niños no teníamos tanta conciencia como tienen los chicos de ahora que te ven tirando algo en la calley casi más te pegan. Hay un cambio en la mentalidad de la gente. Obviamente, siempre va a haber un roñoso que tire cosas pero la mayoría no va a hacer eso. También tendría que haber algún tipo de control.

Hace poco limpiaron uno de los canales del Sena de Paris, y había bicicletas, motos, tanques de combustible. La gente tira porquería en todos lados, el tema es controlarlo. Tiene que haber una especie de patrullaje ecológico para controlar.

-¿Han presentado el proyecto al Gobierno de la Ciudad o a la Universidad?

Al Gobierno de la Ciudad no todavía, porque entiendo que no está lo suficientemente maduro pero he dado algunas charlas en 2016, donde presenté el tema. El año pasado fue la segunda Jornada de Riós Urbanos, que se dio en la Facultad de Arquitectura de la UBA, en la Universidad de San Martin y en la de La Plata. Fue una mesa interdisciplinaria, entonces estábamos con una arquitecta chilena que estaba llevando a cabo un proceso de restauración del río Mapocho. Después había un paisajista que nos comentaba el tema de la recuperación de la flora natural en la provincia de Buenos Aires, que podría ser aplicado en la ciudad. El intercambio con otras profesiones, que es lo que necesitás para un proyecto como éste, fue muy rico. Me dio un poco más de impulso.Estamos por el buen camino.En algún momento va a tener que haber una masa crítica para que esto baje a la sociedad. La gente que en parque Saavedra que se inundó muy fuertemente no te mira mal cuando le decis que el arroyo no tendria que haber sido cubierto.

Hay una gran cantidad de gente que está pasando todos los días sobre un arroyo y no está informada de su existencia. Hay que informar eso. En el Boulevard este antes corría un arroyo y tu abuelo veía a pescar. Para que este sueño en algún momento tenga asidero y se pueda hacer tenes que informar a la gente de que estamos sobre una ciudad que fue construida sobre una red fluvial impresionante, que con el tiempo los humanos la tapamos. Tengo un profesor en la facultad que nos decía que los españoles sabían un montón de conquista pero tenían muy poca idea de los problemas hidrográficos, porque hicieron una ciudad en una red de arroyos.Construir una ciudad sobre una red de arroyos te va a traer inundaciones, a la larga o a la corta.

Nosotros tenemos la ciudad que tenemos, la fuimos construyendo de una manera. La relación que tiene la gente en general con el río de La Plata es prácticamente no mirarlo. Vos no podes llegar al río de La Plata, salvo algunos lados de la Reserva Ecológica, en Ciudad Universitaria un poco. Ya tenes que irte hacia la zona norte del conurbano para poder mirar el río de La Plata. Crecimos negándonos al río. Un río que es comparable a un montón de ríos del primer mundo y nadie le da bola. La gente no va a la costanera del Riachuelo, y es una costanera enormem, desde puente La Noria hasta La Boca. Eso podría ser aprovechado un poco más. Tenes un río a cielo abierto que podes ir mejorando, ir acercándolo a la gente. Si bien algunas cosas se han hecho, se sacaron los cascos hundidos, se estásacando la basura, se puso el colector que te retiene los desechos de las industrias y con eso va a verse el tema de la limpieza.

Pero los únicos ríos que tenes a la vista prácticamente los ignorás, entonces es una relación extraña de la ciudad de Buenos Aires con el agua, puteamos cuando nos inundamos, nos quejamos del olor al Riachuelo y somos nosotros. Tendríamos que reflexionar un poco sobre que queremos la gente de Buenos Aires y alrededores con nuestro río. Hay una relación de bastante desprecio.

1 pensamiento sobre “Arroyos Libres: «Tenes mucha más diversidad cuando los tenes a plena luz del día»

  1. Te felicito Martín, es un orgullo decir que te conocí allá lejos en el tiempo y te pronostiqué un FUTURO BRILLANTE. Sos un excelente profesional.
    El proyecto es bueno y factible en muchos puntos de la ciudad, visto así por arriba pero difícil de lograr, quizás con el tiempo llegue a buen puerto.
    El principal inconveniente que le veo es la falta de educación del pueblo. Si ahora con la pandemia del coronavirus hay HDP que no respetan las ordenes de seguridad y prevención, está la policía con megáfonos patrullando las calles y pidiendo a las personas que no salgan de sus casas, así y todo la gente hace caso omiso ¿cómo vas a lograr que no tiren basura a los cursos de río?
    Además a ciertos dirigentes políticos les conviene que haya inundados, así consiguen «seguidores» para sus campañas.
    Es cierto lo que dijo un ex presidente argentino, D.F.S. «HAY QUE EDUCAR AL SOBERANO», si no creamos en el pueblo conciencia y respeto por el prójimo mediante la educación es muy difícil avanzar como país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *