El gobierno provincial expresó preocupación por la desaparición de Facundo Astudillo Castro

Viernes 10 de Julio de 2020 – El joven de 22 años salió de su casa en Pedro Luro (Villarino) rumbo a Bahía Blanca para ver a su novia, pero nunca llegó. Los testimonios de la fuerza de seguridad están bajo sospecha. A tan solo 30 kilómetros de su ciudad, la policía lo demoró en Mayor Buratovich, una localidad del partido de Villarino porque no contaba con habilitación para transitar.

Fueron los policías Jana Jennifer Curruhinca y Mario Gabriel Sosa quienes lo interceptaron en la calle San José Obrero y Ruta Nacional 3 para labrarle el acta de infracción.

Alrededor del mediodía, sonó el teléfono de Cristina Castro, la madre de Facundo. «Era una policía. Me dijo que me hijo había sido detenido en un retén y que llamaba para constatar el domicilio porque le habían hecho un acta por violar la cuarentena. Cuando corté, lo llamé una y otra vez. No atendió. Recién a las 13.30 me llama y lo reté por lo que había hecho. Discutimos», recordó Cristina en diálogo con TN.com.ar.

«Me dijo: ‘Mamá, vos no tenés una idea de dónde estoy yo. No me vas a volver a ver más‘. Después se sintió un ruido extraño, como si se hubiera golpeado o caído el celular. Tampoco descarto que sea porque se lo arrebataron», contó la mujer que no tiene dudas que era la voz de su hijo.

Los rastrillajes, con la participación de la policía bonaerense, empezaron el 19 de junio bajo la carátula de «búsqueda de paradero» en Origone, ya que la policía Siomara Anyelen Flores detalló: «El día 30 de abril, siendo aproximadamente horas del mediodía, en el vehículo de su padre y en circunstancias que se dirigía desde Mayor Buratovich hacia Teniente Origone, divisa a la altura de la “curva peligrosa” (a unos 6 o 7 Km. de Mayor Buratovich), detiene su marcha para alzar a Facundo Castro, a quien deja luego en la garita de acceso a Origone».

Luego, le informaron a la familia de un segundo testimonio brindado el 15 de junio en el que el agente Alberto González, de Origone, refiere: «Siendo aproximadamente las 15:00 h del 30 de abril recibe un llamado del ciudadano Manuel Pezutti informando que a la vera de la Ruta 3 se encontraba una persona en tránsito, concurriendo hasta el lugar e intercepta, precisamente en el Km 750».

Por último, González señala que vio llegar una Renault Duster Oroch color gris oscuro a la que se sube Facundo y que «se dirigen con dirección a Bahía Blanca». Ese mismo efectivo estuvo presente en el rastrillaje.

Ese mismas palabras repitió con exactitud a los abogados que buscan a Facundo, excepto por un detalle: «En ningún momento hace mención al vehículo. Sostiene, en cambio, que se va retirando por la vera de la ruta», indicó Aparicio a TN.com.ar.

El día 27 de junio, se contactaron con la familia, tres vecinos de Pedro Luro. Aseguraron que ofrecieron su testimonio en la sede de la comisaría de la ciudad. Pero nunca fueron citados a declarar.

Ese mismo 30 de abril, aproximadamente a las 15 h, los tres partieron de Pedro Luro con destino a Bahía Blanca, con las habilitaciones pertinentes. Media hora más tarde, pasaron por el el ingreso a Mayor Buratovich. No vieron retén policial alguno, y un poco más adelante, específicamente “antes de la curva grande”, sí divisaron un patrullero detenido en la banquina.

Los efectivos hicieron que bajaran la velocidad y circularan lentamente junto a ellos. Del móvil, una Toyota Hilux doble cabina de la policía bonaerense, descendieron dos hombres. Desde su vehículo pudieron observar, cerca del alambrado, un joven caminando. No tienen dudas que era Facundo Castro, por el detalle de la mochila marca Wilson que llevaba.

El joven, contaron, comenzó a ser llamado por los policías. Pudieron ver que abrieron la puerta trasera del lado derecho de la camioneta (lado del acompañante) y lo hicieron subir.

Ante el caso, el Gobierno provincial expresó su fuerte preocupación por la situación e informó que ya se encuentra colaborando con la investigación a través de los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos y de Seguridad. Y se puso a total disposición de la familia, manteniendo contacto permanente con ellos.

El gobierno señaló que las investigaciones penales sobre posible hechos de violencia institucional en general, y en particular de desaparición forzada, deben realizarse de modo independiente e imparcial. Por tal motivo, sostuvieron que una de las primeras medidas a adoptar debe ser el apartamiento de las personas sospechosas y la no interferencia de las instituciones a las que pertenecen.  

Fuente: tn.com.ar y Comunicación PBA

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