Sanar el alma: Los cuentos como medicina

Por Elizabeth Selva (M.P. 93695)*

Lunes 10 de Agosto de 2020 – El viernes pasado nos dimos un espacio de reflexión y aprendizaje en un vivo de Instagram que quedó grabado como video en mi cuenta: @licelizabethselva.

Observé la necesidad de acompañar, guiar, alentar y dar un espacio para ir saliendo de la tormenta del Covid-19. Los invito a escucharlo y verlo, tiene una dinámica amena e interesante.

Quiero compartir hoy parte de los conceptos más importantes, para que ustedes puedan contar con la información y recursos; es un momento bisagra en lo social, conviene ser empáticos y multiplicadores de los mensajes esperanzadores y dotar de confianza a todas las personas posibles.

Introducirnos al mundo de los cuentos como medicina para empezar a sanar. Desde marzo que comenzó la pandemia transitamos por distintas etapas, julio fue una etapa de mucho estrés para la mayoría de las personas.

Desde una mirada de confianza en el potencial del ser humano, agosto podría ser un muy buen mes de preparación, incubación, afrontamiento del estrés y transformación. Desde un lugar académico podría seguir hablando de estrés, ansiedad, ataques de pánico, duelos, relaciones que se han roto, perdidas de familiares, perdidas laborales; saben que cada uno de estos temas tan profundos he escrito semana a semana, desde abril.

Hoy vamos a trabajar en el poder curativo de los cuentos. Los cuentos como medicina. La Doctora Clarisa Pínkola Estés dirá: “Los cuentos contienen los remedios para reparar o recuperar cualquier pulsión perdida. Los cuentos engendran emociones, tristeza, preguntas, anhelos y comprensiones que hacen aflorar espontáneamente a la superficie (…) Los cuentos están repletos de instrucciones que nos guían en medio de las complejidades de la vida”.De su libro «Mujeres que corren con los lobos».

Los cuentos nos permiten comprender la necesidad de volver a la profundidad del alma. Si lo pensamos, de niños a quién no nos leyeron cuentos, los cuentos llegan al niño de uno, a las emociones: alegría, afecto, miedo, tristeza, rabia; estas cinco son las llamadas emociones auténticas desde Análisis Transaccional.

Los terapeutas sabemos que el verdadero cambio es desde lo emocional. Los cuentos al poder llegar a nuestras emociones son la puerta que nos permite la movilización y el acceso a sanar. El poder de la lectura y la imaginación es algo que convendría seguir inculcando como valor a niños y jóvenes.

Lectura e imaginación son instrumentos para la construcción de futuras
realidades. La lectura fomenta el desarrollo de la imaginación en lo que leemos de otros personajes, nos dan pistas y soluciones de opciones de afrontamiento de la vida. Recuperar el tiempo de la lectura es recuperar el valor de darnos espacios a nosotros mismos.

En el vivo del viernes reflexionaba: esta pandemia que nos metió adentro de casa, desde algún lugar nos vino a decir: bueno, vamos a revisar como venías viviendo, ¿vivías con verdaderos valores, vivías con falsos valores?, ¿vivías desde el amor en cada una de tus acciones diarias o creyendo que el éxito era superar al otro, pisotearlo sin pensar en las consecuencias?.

Nos pusieron en penitencia por un rato, como cuando se pone a pensar a los niños, pensar sobre sus acciones. Este virus vino a que revisemos como estábamos viviendo. A desarrollar la conciencia de cada uno de nuestros movimientos; ustedes pensaban en desarrollar la “atención plena” en cada acción para no contagiarse.

En otros escritos escribí sobre ser resiliente: la capacidad de hacerle frente al dolor, procesarlo y salir fortalecidos; una cosa es lo que uno dice en palabras y otra cosa es empezar a transitar el proceso. Agosto es momento de recapitular, procesar las distintas situaciones que venimos viviendo desde marzo que empezó la pandémia y de a poco valorizar lo vivido.

Despedirse de situaciones dolorosas, empezar a hacer los duelos, ya sea de pérdidas de trabajo, familiares, relaciones, conectarnos con esas emociones que tal vez todavía están guardadas y necesitan salir de nosotros mismos, y de a poco empezar a sanar las heridas. Tomar la responsabilidad y darnos la oportunidad en acción de ser resilientes.

Los cuentos son la vía regia para sanar, para poder acompañarnos entre todos, para de a poco sanar el alma. Quien diga que es el mismo o la misma desde que empezó la pandemia no es sincero consigo mismo; todos vamos a salir transformados de esta pandemia.

La idea es aprender a valorizar quienes somos en realidad, los valores que hemos incorporado: paciencia, perseverancia, aceptación de vivir en el presente, saber que lo único que existe es el momento presente y asumir la propia responsabilidad para generar nuevas y mas amorosas realidades.

El próximo viernes vamos a hacer un nuevo vivo, para el que quiera sumarse y sentirse escuchado, contenido. El próximo viernes 14 de agosto a las 19 hs por mi instagram @licelizabethselva. Los invito al primer taller con un cuento de la Dra. Clarisa Pínkola Estés el viernes 21 a las 19hs con el cuento “Las zapatillas rojas” para trabajar como abordar el estrés, la ansiedad para mujeres y hombres. Es momento de reparar la heridas ni machismo ni feminismo; necesitamos crecer y ser hombres y mujeres maduros, adultos, empáticos, con valores de base como el respeto y la
valorización de ambos sexos, por el solo hecho de ser almas; esta propuesta requiere de trabajo personal en uno mismo.

Mucha gente espera a trabajar en sí mismo cuando ya se está sufriendo, se instaló el daño; conviene la psicoterapia a modo de psicoprofilaxis, a modo preventivo y educativo. Es parte del objetivo de trabajar con los cuentos y los talleres virtuales por Zoom, para empezar a trabajar en la sanación.

La psicoterapia como método de cambio, crecimiento y desarrollo, basada en la comunicación humana; eso entendida como la comunicación verbal, no verbal para trabajar en objetivos de cambio, acordados entre terapeuta y paciente. En los talleres es un acercamiento y un empezar a darnos el espacio para encontrar recursos, recuperar la energía perdida en nuestro
interior.

El viernes conversábamos que un aprendizaje de este tiempo de pandemia dentro de casa es el aprender a manejar nuestros estados de ánimo y auto sostenernos. El poder aprender a descender en el mundo de los cuentos y descubrir la propia profundidad de nuestro interior, la profundidad del alma salvaje, como dirá Pínkola Estés.

A través del trabajo con un cuento, descender a nuestro interior y redescubrir el potencial que hay en nosotros mismo, la autora también hablará de los ciclos: “vida, muerte, vida” y como en todos los inviernos, observar y dejar morir lo que tiene que morir esto puede ser aspectos de la personalidad que hoy ya no nos sirven, relaciones con personas, que hemos evolucionado en nuestra conciencia y esa relación ya cumplió la función de aprendizaje en la vida.

A través de un cuento comenzar el proceso de duelo o despedida de alguien que ha partido; hay que dejar morir lo que tiene que morir, metafóricamente, para volver a renacer renovados en primavera. Este es el momento de incubación, de volver al interior por esos aprendizajes que tal vez, que aún no somos conscientes y que el trabajo con el cuento nos abrirá un abanico de posibilidades a abordar.

No esperemos el cambio, sumerjámonos en nosotros mismos y emprendamos ese viaje hacia el interior. Me encantó compartir este espacio con ustedes, los invito al próximo viernes al nuevo vivo de Instagram viernes 19 hs y al taller: “ Las zapatillas rojas”, para hacer un stop, darte un espacio para bucear en tu interior y encontrar nuevos recursos para salir fortalecidos de esta pandemia.

*Psicóloga UBA Nuevas Ciencias de la Conducta

1 pensamiento sobre “Sanar el alma: Los cuentos como medicina

  1. Buenas tardes Elizabeth.
    Muy buen momento para aumentar nuestras fuerzas y así vislumbrar la primavera, obviamente con el fortalecimiento emocional .
    Muchas Gracias!!

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