Resiliencia Social en tiempos de Covid-19

Por Elizabeth Selva (MP 93695)

Qué es y cómo utilizarla para afrontar psicológicamente esta pandemia. La resilencia es la capacidad de las personas para enfrentar, sobreponerse y salir fortalecido o transformado por experiencias de adversidad.

Si bien este término lo utilizamos los terapeutas, es conveniente acercarles esto a todos ustedes para afrontar los daños colaterales de esta pandemia.
A qué me refiero al decir daños colaterales, los daños a nivel psicológico que genera el aislamiento social día 53: personas con ansiedad, personas con licencias psiquiátricas, por exceso de estrés; dificultades para dormir, sedentarismo exacerbado por el encierro; cabe destacar que hay mucha gente haciendo actividad física, es la que lo tiene incorporado como
rutina en su vida; los que no lo hacen se ven perjudicados, con exceso de peso, hay gente que ya tiene diabetes, se complejiza; todo esto genera situaciones de angustia, mal humor, bronca, en otros casos tristeza, desazón; es necesario detener estos daños colaterales a nivel psicológico.

Si bien estamos bien con respecto a la pandemia en relación al mundo y se está procediendo de manera conveniente, los daños a nivel emocional aún no se pueden observar a gran escala; nosotros los profesionales de la salud ya hemos empezado a observar.

Para prevenir daños más grandes nos conviene innovar con el término resiliencia social, a nivel macro me parece imprescindible, es necesario educar psicológicamente a un país.

omo terapeuta que trabajo con grupos, nos conviene desarrollar una visión resiliente y optimista para crear paradigmas de esperanza y perseverancia.
Aprender cómo desarrollar esta capacidad de transformar el dolor, enfrentarlo y sobreponerse psicológicamente en esta pandemia.

Cabe decir que hay personas que sin saberlo, desarrollaron conductas resilientes, desde pequeños han vivido situaciones difíciles y han salido adelante. Para caracterizar a las personas resilientes se observa:
CONFIANZA, PERSEVERANCIA, INICIATIVA, PERSONAS CON ALTA CAPACIDAD DE OBSERVACIÓN Y QUE APROVECHAN LOS MOMENTOS OPORTUNOS.

La confianza podría asociarse a la fe, no relacionada con lo religioso, la creencia de que voy a salir delante de esta situación. Asociado a la Fe inquebrantable, la asociamos a la fuerza interior para creer que vamos a poder salir de esta pandemia.

Autonomía: actitudes resilientes, propone salir del lugar de víctima y gestionar un pensamiento autónomo, para luego llevarlo a la acción positiva para seguir adelante, con una mentalidad positiva para enfrentar la adversidad.

Iniciativa: ser creativos, con acciones emprendedoras hacia la vida, hacia la protección.

Estudios brindan información que los niños a los 9 años son capaces de tener conductas resilientes; nosotros los adultos debemos enseñarles a los niños, a los jóvenes, a valorizar las experiencias vividas; enseñarles valores, la ccnfianza , valorizar su iniciativa.

Hoy mi mensaje es un llamado a despertar sus conductas resilientes, tal vez aspectos de su personalidad resilientes. La propuesta es empezar a detectar y descubrir si somos personas resilientes:

Pensemos en las distintas situaciones vividas a lo largo de sus vidas: observar desde chicos a su desarrollo y crecimiento como adultos: qué situaciones de adversidad, enfrentaron y aprendieron a salir adelante, capaz que en ese momento no pudieron valorizarlo ni internalizarlo. Es una buena oportunidad para re valorizar lo vivido.

Algunos ejemplos de personas que he conocido y han desarrollado personalidades resilientes: personas mayores que estuvieron en guerras, de pequeños aprendieron la fe, la perseverancia de salir adelante con lo poco que tenían. Personas que perdieron a uno de sus padres de pequeños y se criaron con otras familias desarrollan mucha fortaleza interior. Personas que tuvieron un familiar con depresión y ellos siendo pequeños tomaron el rol y la confianza de salir adelante y ayudar a otros. Personas que se criaron en un ambiente familiar complejo, con el deseo de salir adelante, tuvieron que adaptarse a esa situación para sobrevivir, desarrollaron gran fortaleza interna.

Tendríamos muchísimos ejemplos, apelo a que cada uno de ustedes pueda descubrir sus situaciones vividas, para confiar y observar que muchísimos somos las personas resilientes; si es conveniente desarrollar una conciencia social de que tenemos ese poder interior para salir adelante.

La importancia de enseñar a ser resilientes para ayudar a las personas, los grupos y la sociedad a enfrentar esta adversidad del Covid-19, también la adversidad de la pobreza que va a quedar en el país por la pandemia, como así también capitalizar las experiencias e internalizar los recursos aprendidos.

Es momento de prepararnos para ser resilientes para lo que resta de esta pandemia y adaptarnos a las formas progresivas de relacionarnos. También es conveniente desarrollar el concepto de ser solidarios entre nosotros y ser redes protectoras, seguir desarrollando la empatía social.

Les dejo un ejercicio de visualización: la metáfora de la red protectora, escrito por mi hace más de 15 años, utilizado para el trabajo grupal, hoy un presente para ustedes y para creer firmemente que somos una gran red protectora de hilos invisibles entre todos nosotros, hoy a la distancia.

“Sentí como este grupo es una red, una gran red que te contiene, te aloja, una cálida y gran red, que te calma y te centra. Aquí y ahora. Una gran red de hilos invisibles a los ojos, una gran red visible al corazón, una red que te contiene, te cuida. Una red de hilos invisibles, de hilos dorados muy brillantes, una red que te cuida, te protege, te ayuda a crecer. Una gran red que te cuida el alma. Aquieta y aliviana las penas, esta red que te contiene, te abraza y te da afecto para compartir el desafío de vivir aquí y hora de la mejor manera posible».

Un cálido saludo

Instagram @licelizabethselva

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