Objetivos claros, honestidad, respeto, coherencia y esfuerzo constante: claves para evolucionar como personas

En estos tiempos de post pandemia nos conviene renovar la esperanza

Por Elizabeth Selva*

 

Lunes 1 de Noviembre de 2021 – Muy buen lunes para todos, he estado enfocada en el trabajo profesional y trabajando de manera terapéutica con la gente en los daños colaterales de la pandemia.

Después de un mes, vuelvo a acercarme a vos para ser una guía, un sostén espiritual para algunos, un líder, un faro que ilumina el horizonte, que está ahí con su luz para que puedan hacer aprendizajes y obtener recursos.

Estos escritos para mí tienen un sentido profundo: ayudar a expandir la conciencia y dar permisos a las personas que lo leen, que crean en ellos mismos y confíen en que pueden evolucionar y lograr sus objetivos.

En estos tiempos de post pandemia nos conviene renovar la esperanza. La pandemia dejó en claro que cualquiera de nosotros podía contagiarse de COVID-19 y tristemente hay muchísima gente que ha partido. Muchos familiares que transitan su dolor, hacen los duelos como pueden y, como sociedad, nos conviene ser muy respetuosos y empáticos con los familiares.

La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar del otro y sentir lo que el otro siente. La sociedad actual necesita practicar, desarrollar y hacer hábito ese sentimiento.

Para los que estamos, la vida de post pandemia nos sigue dando la oportunidad de seguir comprometidos para evolucionar, crecer a pesar de los escenarios externos. La pandemia nos enseñó a ser más perseverantes y tener una fe inquebrantable.

Hoy escribo para vos, para que sigas renovando tus objetivos pero también paran que prendas la luz amarilla y tengas ¡atención!

¿Atención a que? nos conviene enseñar el valor de la honestidad, ser honestos es decir la verdad; el valor del respeto incorporarlo en las acciones cotidianas. Son temas que hay que trabajar en cada ámbito: familias, parejas, escuelas, instituciones, entre padres e hijos desde el respeto de un ser humano a otro.

Aprender a respetar nuestras diferencias, a respetar lo valioso que somos cada uno de nosotros. Vincularnos desde una visión mental de respeto al acercarnos a otro ser humano.

 

Coherencia en nuestras acciones

 

Para ser coherente necesito aprender a ser honesto conmigo mismo, vincularme con respeto conmigo y con el otro y aprender a tener conductas coherentes entre lo que pienso, siento, digo y hago.

Para llegar a esto se requiere cierto aprendizaje, parar las conductas impulsivas, aprender a darme tiempo a observar qué pienso sobre lo que voy a hacer y qué siento.

Pensar y sentir son dos procesos intrapersonales e internos a la propia persona; decir y hacer son conductas exteriores de esos procesos internos.

La coherencia se desarrolla, lo importante es estar dispuestos a aprender, practicar, pensar. Si llegamos a tener alguna conducta que no es coherente, y nos damos cuenta, poder rectificarla y repararla.

Nos conviene desarrollar confianza en nosotros mismos, perseverancia, actitud disciplinada y honrada para salir adelante.

Actitudes y valores para ser modelos a seguir, y si todavía no podes ser un modelo a seguir sé alguien que lucha por superarse día a día.

Lee, cultivate, estudiá un curso, estudiá una carrera, inspirá a otros, con lo que sepas, lo que puedas dar. Estas son mis reflexiones desde el alma, para todos y cada uno de ustedes, para luchar con tenacidad, disciplina, garra y pasión por ser buenos modelos a seguir, con amor, bondad, compromiso. Me encantó volver a compartir este espacio con ustedes.

* Psicóloga – Nuevas Ciencias de la Conducta y Espiritualidad. MP: 93695 @licelizabethselva

 

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