Liderazgo emocional y Protección en tiempos de Covid-19

Por Elizabeth Selva (MP: 93695)

Generarlas y mantenerlas hoy, como parte esencial y nutritiva de nuestro soporte emocional y afectivo.

Queridos lectores, hoy llego a ustedes, a cada uno de sus hogares, para llevarles calma, esperanza y la fortaleza para seguir adelante y lograr
el objetivo de que en algún momento se termine esta pandemia. Entre todos nos cuidamos.

Entre el año 2003 y 2005 hice uno de los cursos de postgrado de “Liderazgo, Coordinación y Psicoterapia de grupo”. Allí aprendí mucho de lo concerniente a las Nuevas Ciencias de la Conducta, al trabajo integrativo con más de 10 escuelas psicoterapéuticas.

De allí a la actualidad he aprendido a trabajar en lo que es el liderazgo terapéutico, de los grupos, y hoy observo que a nivel sociedad necesitamos liderazgo a nivel emocional y psicológico, para estar bien contenidos en este confinamiento social, con un avance de casos que es entendible, y conviene permanecer en dicho confinamiento.

Se necesita la contención y el liderazgo para estar protegidos emocionalmente. ¿Qué es el Liderazgo? Es el proceso de influencia sobre las actividades de las personas o grupos, para lograr metas comunes en situaciones comunes en situaciones determinadas.

Hoy desde lo social hay hambre de liderazgo, voy a hablar desde lo que se refiere a mi profesión: necesidad de liderazgo a nivel emocional y contención psicológica para todas las personas en sus distintas franjas etarias.

Poder guiar a la gente a gestionar sus estados emocionales, a más de 65 días de confinamiento social. Estamos en una etapa que gestionar las emociones y proteger a los demás se vuelve más complejo.

Guiar a las personas a la calma, a generar emociones de tranquilidad,
y confianza para creer que vamos a ir generando escenarios más positivos.
Dentro de este Liderazgo emocional, valorizar el lugar que hoy tienen
las tecnologías para la comunicación y estar afectivamente contenidas las personas.

Es conveniente tener conciencia que la utilización de las tecnologías en esta pandemia es la forma de armar redes de protección y evitar entrar en estados de tristeza, soledad, ansiedad y depresión

Hoy valorizo cómo se difunde y brinda ayuda por las redes, cómo potenciamos la solidaridad: la cantidad de clubes en los barrios y lugares que brindan viandas para quien lo necesita. Los grupos hoy a la distancia y por las redes. Valorizo eso porque es el modo posible de estar cerca emocionalmente y afectivamente, a la distancia; aceptando lo que es hoy.

Sabemos que en estos tiempos que el contacto físico no es posible, por el confinamiento social; es necesario poder sentir la pertenencia y el afecto a través de los grupos que se arman en las redes sociales. Lo valorizo desde la continuidad a lo virtual de los grupos a los que ya pertenecíamos y a nuevos que se van armando a partir de la solidaridad con el afán de ayudarnos entre todos.


Podríamos pensar los grupos virtuales como sostén afectivo en tiempos de pandemia. Hoy las redes de afecto se promueven a través de las redes sociales, nos dan sentido de pertenencia, reconocimiento, por ser, por existir; en estos momentos de cansancio por tantos días de aislamiento, cómo se manejan las situaciones emocionales, va a determinar el éxito con que cada uno de nosotros pueda llegar a terminar la etapa de confinamiento social que no sabemos cuándo va a ser.


Observo que quienes tienen grupos de pertenencia están más contenidos, por ejemplo aquellos que hacen actividad física por plataformas como Zoom, o por Facebook los en vivo, o las salas de Messenger, para quien lo vivencia la conexión es auténtica si tienen un buen líder que maneje los grupos, un moderador que brinda normas claras como el respeto, los objetivos claros.


El sábado lleve a cabo el primer taller vivencial desde lo virtual y la experiencia fue altamente positiva, trabajamos sobre elevar la vibración del amor y el afecto, y el nivel de comunicación fue muy bueno, se pudo hacer empatía y se logró un buen trabajo. Es una nueva forma de trabajar en tiempos de Covid-19.

Clases de circo para niños, adolescentes, danza, idiomas operan a modo continente y aprendizaje posible para lo que hoy se puede. El uso de Skipe o la video llamada nos permite seguir trabajando terapéuticamente.

A los chicos en edad escolar, al conectarse por Zoom, les permite sentir el vínculo con su seño y sus amigos. Hoy por las redes la gente que hace humor lleva alegría a las personas, los bailarines comparten su arte, los «challenge» entre ellos, Son redes generadoras de espacios para quienes necesitan un poco de humor y alegría en sus vidas.

Es conveniente, desde este liderazgo emocional que les propongo, tomar conciencia de que necesitamos protegernos, contener nuestras emociones.
Quiero compartir con ustedes un concepto del Dalai Lama, seria hermoso que lo aprendamos y lo incorporemos a nuestro accionar en la vida. La conducta ética ¿Qué es? : La conducta no perjudicial dirá él. Él dice en su libro: “El arte de vivir en el Nuevo Milenio”

“La conducta ética, por lo tanto, no es algo a lo que nos dediquemos porque de un modo u otro sea acertado en sí mismo. Si lo hacemos es porque hemos reconocido que tal como y deseo ser feliz y evitar el sufrimiento, eso mismo desean los demás”


Me parece que a nivel país, sociedades, mundial, necesitamos desarrollar e incorporar las conductas éticas. Reflexionar y pensar que todas las personas puedan desarrollar conductas éticas.

Necesitamos generar personas más integras, me encantaría aprovechar este confinamiento social para crecer interiormente como personas, con valores, con conductas éticas. Me encantó compartir este ratito con ustedes. Me pueden seguir y encontrar e mi instagram @licelizabethselva

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