Susana Pasquaré: «Hay probada bibliografía que avala el uso del Cannabis para diversas patologías»

Por Federico García

Domingo 18 de Julio de 2021 – La planta de Cannabis se utilizó por miles de años en distintas culturas alrededor del mundo para distintos fines, entre ellos, la medicina.

Dicha planta posee distintos principios activos denominados Cannabinoides, que tienen distintas funciones, algunas descubiertas y otras no. Estos Cannabinoides, por estar dentro de la planta se denominan Fitocannabinoides. Los más comunes, y de cuales se tiene mayor información, son el THC, el CBD, CBG, CBN.

En el año 2017, fue aprobada por el Congreso de la Nación la ley N° 27.350, que regula la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de Cannabis y sus derivados.

De todas formas, la Ley de Cannabis Medicinal prohibía el autocultivo y ponía impedimentos para que pudiera haber acceso al aceite de cannabis.

En ese sentido, investigadores e investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) participaron, desde el año 2019, en diversas reuniones en el marco de la Red de Cannabis y sus Usos Medicinales del Consejo (RACME).

Durante las reuniones, quedó de manifiesto la necesidad de un cambio en la legislación y se trabajó para la redacción de la nueva reglamentación, con el objetivo de motorizar y posibilitar la investigación científica, como también despenalizar el cultivo, uso y producción del Cannabis para fines terapéuticos. La nueva reglamentación se efectivizó mediante Decreto Nº 883 del año 2020.

Este año, desde el Ministerio de Salud se oficializó un Registro del Programa de Cannabis (REPROCAN), donde se pueden inscribir cultivadores y organizaciones no gubernamentales (ONG), ya sea que lo hagan para ellos, para un tercero o que realicen cultivos comunitarios.

Por otro lado, el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, dio a conocer un plan para la expansión del cannabis medicinal y el cáñamo industrial, con el objetivo de generar un mejor acceso a la salud.

Según fuentes de dicho Ministerio, desde el plano económico el desarrollo de esta industria puede generar para 2025 unos 10.000 nuevos empleos, unos 500 millones de dólares en ventas anuales al mercado interno y otros 50 millones anuales en exportaciones.

El 16 de julio pasado, el Senado nacional aprobó un proyecto de ley que establece un marco regulatorio de la cadena de producción, industrialización y comercialización de la planta de Cannabis, sus semillas y sus productos derivados para uso industrial y medicinal, incluyendo la investigación científica con vistas a satisfacer el mercado local y generar exportaciones.

Fue aprobado con 56 votos a favor, cinco en contra y una abstención, y pasó a la Cámara de Diputados para su aprobación definitiva.

En la localidad bonaerense de Bahía Blanca, en el contexto de la Ordenanza Municipal Nº 20.147 (que creó el “Programa para el acceso seguro a Cannabis medicinal y sus derivados”) , se conformó, el 8 de julio pasado, el Consejo Asesor de Políticas Relacionadas al Cannabis.

Su objetivo es asesorar en la elaboración de normas y disposiciones, establecer planes y programas, impulsar la firma de convenios, generar información, promover la investigación médica y científica, y facilitar la creación de programas de capacitación, concientización y difusión dirigidos a la sociedad, al personal de la administración pública, a los trabajadores del sistema de salud y al personal de justicia y seguridad de Bahía Blanca.

Para certificar la calidad del Cannabis, desde el CONICET determinaron, en febrero de 2020, que haya centros certificadores de calidad. En Bahía Blanca, el único organismo estatal para medir la calidad del Cannabis es el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (UNS-CONICET).

A partir de dicha ordenanza, se estableció el Consejo Asesor relacionado a políticas de Cannabis, integrado por dos miembros del Consejo Deliberante, dos miembros de la Secretaría de Salud del Municipio de Bahía Blanca (la autoridad de aplicación de la ordenanza), dos miembros del CONICET, un miembro de la Universidad Nacional del Sur, otro de la Universidad Provincial del Sudoeste, dos miembros del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dos miembros del Instituto Nacional de Semillas (INASE) y dos miembros de la organización no gubernamental (ONG) “Cultivo Mi Medicina”.

Para conocer un poco más sobre el rol del Consejo Asesor, los usos terapéuticos del Cannabis y la necesidad de certificar su calidad, Red Baires se contactó con Susana Pasquaré, Licenciada en Bioquímica, docente de la Universidad Nacional del Sur e investigadora en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (UNS-CONICET), quien trabaja en el tema desde el año 2007. Es la presidenta del Consejo Asesor.

Red Baires: ¿Qué se sabe de los beneficios del Cannabis para uso terapéutico?

Susana Pasquaré: Hay probada bibliografía científica que avala su empleo para un sinnúmero de patologías, como epilepsia, trastornos neurodegenerativos, dolores, fibriomialgias, efectos colaterales que genera la quimioterapia.

Red Baires: ¿Por qué el Cannabis genera efecto en las personas?

Susana Pasquaré: En primer lugar, porque tenemos receptores que captan alguno de sus principios activos, segundo porque nuestro organismo genera productos que tienen una acción similar a cualquiera de los principios activos del Cannabis; la naturaleza es sabia y nuestros organismos no van a generar sustancias que nos puedan intoxicar.

Red Baires: ¿Cuáles pueden ser los riesgos de consumir Cannabis de manera terapéutica sin que tenga una certificación de calidad?

Susana Pasquaré: El problema de que no haya un contralor en las condiciones de cultivo y de los productos, es que la gente, como lo hemos visto en los estudios que hemos hecho, accede a productos que no saben de donde vienen, cuál es el origen del cultivo, qué contienen.

La consecuencia de esto es el “mercado negro”, donde cualquiera tiene acceso a cualquier cosa, hay precios que no tienen sentido, por muy baratos o exageradamente caros; y si un producto no puede cuantificarse, no podemos decir que pueda llegar a ser apto para absolutamente nada y no sabemos que es lo que contiene.

Red Baires: ¿Cómo es el vínculo con la ONG “Cultivo Mi Medicina”?

En nuestro caso, hace aproximadamente tres años entramos en contacto con dicha ONG, tratando de volcar todos nuestros saberes desde la investigación básica. Con la Dra Marisol Bocetti, pudimos hacer un recorrido sobre usuarios de Cannabis medicinal y se logró evidenciar la falta de conocimientos sobre el origen de lo que la gente está tomando.

En las redes sociales o las plataformas electrónicos, hemos encontrado que se vende aceite de oliva, extractos de aceite de Cannabis que tienen mucho THC, que tienen casi nada de CBD, relaciones de THC-CBD que no son aptas para los pacientes.

Por eso, es fundamental la capacitación de profesionales de la salud, quienes tienen que vincular a los consumidores con el REPROCAN para establecer el sentido del cultivo, pero también de las autoridades judiciales y policiales.

Desde el Consejo Asesor nos hemos reunido con las autoridades judiciales y policiales, quienes realizan los allanamientos e incautan las plantas de Cannabis, con el objetivo de explicarles que no estamos hablando de drogas, que no somos narcotraficantes, que está muy probado que es terapéutico.

Por otro lado, es lógico que si alguien tiene cuatrocientas plantas, evidentemente detrás de es fin terapéutico hay un fin comercial que, en este momento, está penado.

Red Baires: Hay cierta mala prensa con respecto al Cannabis, ¿cómo evalúan esa situación?

Susana Pasquaré: No hay ningún reporte que diga que alguien se murió por consumo de Cannabis, que puede ser consumido para uso terapéutico de distintas maneras terapéuticamente: vaporizándolo, como aceite o como crema. Depende el tipo de patologías, si se está en un estadío agudo crónico o no.

El fumado también es una forma terapéutica, el problema de esta forma es lo que genera la combustión que de por sí es mala; pero no hay nada publicado que diga que alguien se murió por sobredosis de Cannabis.

Lo que sucede con el Cannabis es que está dentro de un listado de drogas de abuso y éste es el grave error. Hay que desterrarlo de este listado y, en ese sentido, hubo un movimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al respecto, pero con la pandemia se frenó.

La mala prensa del Cannabis es por el THC, que se lo llama sustancia psicoactiva porque actúa sobre el sistema nervioso pero, en realidad, tanto el THC como el CBD y el CBN son sustancias psicoactivas y todas actúan sobre el sistema nervioso central, que es la razón de ser de la sustancia psicoactiva.

Si alguién estuviera tomando limón y este actúa al nivel del sistema nervioso central, también sería una sustancia psicoactiva. Por eso es que en las reglamentaciones que están saliendo, están aprobando cultivos o semillas que tengan un tenor determinado de THC.

En nuestro caso, los análisis cuantitativos que hicimos por HPLC, donde valoramos cerca de cuatrocientas historias clínicas, el grueso de las muestras tenía THC, lo que más se usa hasta tanto no haya un forma de implementar distintas variedades.

De todas estas muestras, que tenían THC y nosotros cuantificamos, prácticamente un porcentaje ínfimo tenía concentraciones de THC por encima del permitido en España, el país que tomamos como referencia porque en Argentina todavía no tenemos nada regulado.

En varios países, un extracto de Cannabis tiene vía libre si posee un límite establecido de THC, por encima del cual está prohibido. Como no tenemos esta reglamentación en Argentina, lo extrapolamos e hicimos un estudio teniendo en cuenta los valores de España.

En el caso nuestro, las muestras prácticamente no tenían un contenido de THC superior a lo que legalmente se permite en España.

El límite de THC está puesto porque está dentro de ese listado de drogas y es el “cuco” de la planta de Cannabis, pero ahí hay un error conceptual de quienes manejan las leyes porque no toda sustancia que actúa sobre el sistema nervioso central destruye el cerebro. Son mucho más nocivo y adictivo el alcohol y el cigarrillo que el Cannabis. Es más, en Estados Unidos se lo usa como vía para desintoxicar de drogas muy pesadas.

Red Baires: ¿Qué objetivos tiene el Consejo Asesor?

Susana Pasquaré: Estamos aplicando a convocatorias generadas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación donde el Municipio es la entidad demandante en uno de los programas, ya que tienen la necesidad de cubrir la demanda de la población.

Nosotros hicimos un estudio extrapolable y en Bahía Blanca, donde somos aproximadamente cuatrocientos mil habitantes, necesita dar una respuesta a alrededor de ocho mil usuarios y usuarias; en ese sentido, en las unidades sanitarias se está empezando a acercar la gente para solicitar o ver la forma de acceder al Cannabis terapéutico.

También estamos viendo la forma de implementar, a través de un espacio que nos brinda el Municipio, la posibilidad de hacer un cultivo orgánico y equilibrado, que las semillas que se siembran tengan las mismas condiciones de suelo, de fertilizantes, de luz, de riego. Y también tener productos estandarizados.

Hemos establecido las mejores formas de obtener extractos de Cannabis y las extrapolamos a lo que es la ONG “Cultiva Mi Medicina” y al público en general. Para que se cumplan con determinadas pautas de extracción y conservación de los productos que se generan a partir de las flores de Cannabis.

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