Etulain: «Si una ciudad no tiene un plan, atiende los reclamos de quienes mayor poder de presión tienen»

Por Federico García

Viernes 23 de Octubre de 2020 – El Plan Estratégico La Plata 2030 surgió como proyecto en el año 2016, en el comienzo de la gestión del intendente Julio Garro, con el objetivo de convertirse en un instrumento consensuado que oriente el crecimiento y desarrollo de la ciudad, aumentando la calidad y habitabilidad del espacio urbano y rural.

Financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el plan está constituido por tres fases: diagnóstico, en la que se identificaron las principales problemáticas en cuanto a aspectos ambientales, sociales, urbanos, de movilidad y económicos; propuesta, estructurada en base a cuatro lineamientos estratégicos (ciudad compacta y multicéntrica, acceso universal al hábitat, ciudad sostenible y resiliente, y desarrollo económico productivo y regional); y por último la implementación, fase que se encuentra actualmente en desarrollo.

Un reciente informe elaborado por Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (CIUT/FAU/UNLP) señaló, entre otras cuestiones, que se aprobaron 35 expedientes a fines del 2018 que promovían subdivisiones de suelo y/o regularizaban barrios privados localizados indiscriminadamente en cualquier sector del Partido, incluyendo zonas inundables.

«Recientemente asistimos al anuncio de la urbanización de diversas cavas en la ciudad como estrategia de regeneración de un pasivo ambiental, que esconden importantes negocios inmobiliarios y contradicen los criterios que se manejan a nivel internacional en relación a cómo recuperar estos sectores del territorio degradados y que han sido receptores de un alto impacto ecológico», señalaron los investigadores del Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales.

En este sentido, Red Baires se comunicó con Juan Carlos Etulain, Doctor en Urbanismo por la Universidad de Buenos Aires (UBA) e integrante del Consejo Directivo del Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales (UNLP). Además, es investigador Categoría II y profesor ordinario del Taller de Arquitectura Fisch y de la Cátedra de Planificación Territorial I, Planificación Territorial II y Teorías Territoriales.

-¿Cuál es la importancia de un planeamiento urbano para el Partido de La Plata?

En principio es fundamental, en el sentido que debería guiar las políticas públicas. Le da un marco a como implementar las acciones del gobierno, cuáles van a ser las prioridades, las urgencias y cuáles son los proyectos prioritarios a implementar en el marco de una idea de ciudad. Te va dando un criterio de actuación.

Es como si alguien tuviese que hacerse la casa y no tuviese los recursos, empieza a invertir de a poco con la idea de finalizarla. Si una ciudad no tiene un plan, solamente atiende los reclamos parciales de aquellos que mayor poder de presión tienen.

-En el 2016, con la gestión de Julio Garro, el municipio comenzó a pensar un Plan Estratégico 2030. Desde el Centro elaboraron un informe donde le realizan algunas críticas, ¿cuáles son las principales?

Hay un primer momento, el de diagnóstico, en donde hubo un proceso participativo y lo que cuestionamos es que contrataron una consultora española para llevar a cabo el trabajo, cuando en la ciudad está la Universidad de La Plata que tiene todas las capacidades para llevar a cabo esta tarea. Este proceso se frenó frente a un cambio de secretario, estaba Gabriel Rouillet conduciendo ese proceso, y no supimos más nada.

Recientemente empezaron ciertas actuaciones parciales, enmarcadas en el paraguas del Plan Estratégico, y ahí aparecen dos cuestiones. En primer lugar, de lo que es un Plan Estratégico, y en segundo lugar otras acciones que no tendrían que estar enmarcadas en un Plan Estratégico. Por darte un ejemplo, un Plan Estratégico es un acuerdo de actores en función del desarrollo socioeconómico de una comunidad. Esas decisiones van a tener un impacto en el territorio, con lo cual van a necesitar un plan de ordenamiento, pero son dos instrumentos distintos. Acá se habla de un Plan Estratégico como plan de ordenamiento, entonces hay una diferencia importante que queremos aclarar a los efectos que los instrumentos de planificación se usen bien y se conozcan porque sino después resultan ineficaces o se usan para avalar cualquier cosa.

Parte del rol que tenemos como académicos es instruir a la sociedad acerca de para qué sirve la planificación. En ese sentido, empiezan a haber ciertas actuaciones individuales que contradicen los propios lineamientos que propone el plan que armó el municipio. No sabemos en esta segunda instancia cuál es el equipo técnico que lo llevó a cabo y tampoco sabemos, y estamos seguros, que no hubo un proceso participativo como si lo hubo en la primera parte. Con lo cual, empieza a quitarle legitimidad al propio plan. Un plan que no es participativo y no es conocido por la sociedad, no tiene legitimidad. Termina siendo legítimo por el equipo que lo hizo.

Por un lado cuestionamos la etapa de aprobación de este Plan Estratégico, el proceso de formulación y, por el otro, el estar usando un instrumento para aprobar acciones parciales en el territorio que lejos están de los lineamientos generales que propone el propio plan.

-Con los cuatro lineamientos del Plan Estratégico (ciudad compacta y multicéntrica, acceso universal al hábitat, ciudad sostenible y resiliente, desarrollo económico productivo y regional), ¿ustedes están de acuerdo?

Si, claro. Los lineamientos son los que se manejan como paradigma en cualquier ciudad. Pero si se señala que se va a priorizar una ciudad compacta, dado que ya se ha extendido mucho, ocupado suelo fértil, zonas inundables que no deberían ocuparse, vastos sectores que no tienen la infraestructura y los servicios, que no tienen la movilidad y el transporte resueltos, y después se aprueban dos decretos, uno que apunta a la extensión de zonas loteables y urbanizables en la zona norte y zona sur, en donde la superficie que estás habilitando es del tamaño de un Casco Urbano y un poco más, se contradice con la ciudad con la idea de ciudad compacta y, a su vez, estás habilitando suelos en zonas inundables. Se contradice con la propia acción que estuvimos trabajando con el municipio el año pasado, que es un Plan de Contingencia.

Por otro lado, regularizas expedientes de urbanizaciones, ya previamente desarrolladas por no tener un control del Estado, y esto es un problema que viene de la gestión de (el ex intendente) Bruera, e introducís uno más para un desarrollo inmobiliario que no entra dentro de la regularización.

Entonces, ¿queres regularizar o queres meter un privado para poder, dentro de la regularización de una situación donde le resolves un problema a ciudadanos que de buena fe compraron un lote pero han sido estafados, favorecer a una inmobiliaria cercana?

Son todas cuestiones contradictorias que nosotros salimos a marcar, no para confrontar con el municipio sino para señalar que estamos presentes, la Universidad está mirando lo que se está haciendo.

Se pone a la pandemia como un elemento que merma la posibilidad de poder trabajar y gestionar pero aparecen en este período la aprobación de la urbanización de las cavas. No podemos llevar llevar a cabo el Plan de Contingencia que se presentó el año pasado, una semana antes de las elecciones y en la cual yo estuve junto a Pablo Romanazzi, pero podemos presentar la urbanización de cavas, algunas muy riesgosas porque urbanizan las laderas de las cavas.

A éstas contradicciones la Universidad debe presentarlas, después el Ejecutivo verá que hace. Con toda la valoración del esfuerzo que hace el Ejecutivo, tenemos que salir a mostrar nuestra preocupación e inquietud frente a estas contradicciones, y algunas aberraciones, que se están aprobando.

-¿Cuáles son las consecuencias de construir en zonas inundables?

En primer lugar porque estás impermeabilizando zonas de afección del suelo. Segundo porque si permitís a la gente que se asiente en zonas inundables vas a tener el reclamo de esa gente que se inunda. El inmobiliario ya hizo su negocio, vendió la tierra, cambió el suelo de rural a urbano, el problema se lo dejás al Estado, sobre todo a las gestiones futuras. De un territorio sin las condiciones de accesibilidad, de infraestructura, se tiene que hacer cargo el Estado.

Hay que empezar a darle prioridad a resolver el crecimiento exponencial de los asentamientos informales, que obviamente no es por culpa del gobierno local sino por la política y economía general del país, pero en el territorio el gestor es el municipio y es el que se tiene que hacer cargo.

Estas cuestiones, y esta mirada integral que la Universidad pretende que se tenga, no las vemos y el Plan Estratégico tampoco las tiene. Las tiene en sus grandes lineamientos pero después se avalan cosas que contradicen los propios lineamientos del Plan, entonces no sabemos bien para que arman un Plan Estratégico y para qué nos convocan para hacer un Plan de Contingencia si después no se siguen.

No nos olvidemos que por cuestiones inadecuadas de varios gobiernos, el 2 de abril del 2013 murieron 89 personas por la utilización y uso irracional del territorio. Entonces no estamos hablando de cuestiones menores, estamos hablando de que la ocupación irracional del territorio puede provocar muertes y de hecho ha provocado muertes. Si no aprendimos de la experiencia del 2013 no sé que están esperando los gobiernos municipales para actuar en consecuencia.

-En el informe también hacen referencia de que no hay que abordar el Plan Estratégico por fragmentos sino de una manera integral

El plan está sectorizado por áreas pero no reconoce una cuestión fundamental como son las cuencas de agua. Para planificar tenes que reconocer las cuencas, más cuando en el territorio platense nos hemos dado cuenta que estábamos en una zona inundable, de riesgo hídrico alto, con lo cual es fundamental tenerlas en cuenta y entender cómo se desarrollan, pensar la planificación por cuencas y no pensar que es un plano y dibujo lo que me parece. La dinámica del territorio se maneja por cuencas y en una zona de riesgo hídrico como es la ciudad de La Plata es fundamental planificar y ordenar el territorio por éstas.

Nosotros venimos trabajando en el plan de ordenamiento de la “Cuenca media alta del gato”, desde 131 hasta la Ruta 2. Es un proyecto que venimos haciendo con mucho esfuerzo, con poco presupuesto, en el marco de un convenio que se firmó entre el gobierno provincial y la Universidad Nacional de La Plata. Veníamos trabajando para llevar a cabo la implementación de medidas estructurales frente al riesgo hídrico. Eso se frenó pero seguimos trabajando para este sector, que es el más crítico del Partido.

-En los últimos años la urbanización en el Partido de La Plata se ha extendido en el territorio y eso ha generado problemas con el transporte y la infraestructura, ¿cómo se podría solucionar eso?

En principio hay que evitar que se siga extendiendo el territorio, no sólo porque después es difícil que el Estado provea todos los elementos necesarios (agua, cloaca, pavimento, equipamiento en escuelas y centros de salud) sino también el crecimiento por extensión te va consumiendo suelo rural apto para la salud alimentaria (el sector frutihortícola platense que alimenta a toda la región metropolitana y se exporta al exterior), y al reconvertir suelo rural en urbano también vas tapando suelo fértil a una actividad productiva y reconvirtiéndola en otra actividad productiva como es la urbana.

Tenemos esta complejidad, ¿vamos a seguir habilitando extensiones para el negocio inmobiliario? No es necesario seguir extendiéndose. Es importante gestionar la ciudad a partir de un plan sin contradicciones porque de lo contrario se benefician aquellos sectores que tienen mayor capacidad de lobby en desmedro del ciudadano que no la tiene.

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