Elias Amador, de la UTT: «Es una mentira que no se puede producir sin agroquímicos»

Por Federico García

Lunes 27 de Julio de 2020 – La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) es una organización nacional de familias pequeño productoras y campesinas. Se encuentran presentes en 15 provincias de la República Argentina. Tienen como objetivo cambiar el modelo de producción hegemónico (con agroquímicos) por uno agroecológico, y en este sentido ya hay 250 familias de la organización produciendo de esta manera en 300 hectáreas.

Desde su página web sostienen que hay un sistema irracional de comercialización donde pierde quien produce y quien consume, habiendo un promedio de un 400% de diferencia entre lo que paga el consumidor y lo que reciben los productores.

En el marco de la pandemia, la Unión de Trabajadores de la Tierra donó cientos de miles de kilos de frutas y verduras a quien lo precisara, de Misiones a la Patagonia, de Tucumán al conurbano profundo. La ayuda se multiplicó, y nació la Red de Comedores por una Alimentación Soberana, un conjunto de más de 100 organizaciones sociales, movimientos políticos, clubes de barrio, cooperativas, bibliotecas, escuelas y centros culturales.

Para conocer como atraviesan la pandemia los productores de la UTT de La Plata, cómo siguen trabajando y su modo de trabajo, hablamos con Elias Amador de la UTT La Plata, quien señaló que desde la organización elaboraron una certificación agroecológica.

Entre otras cuestiones, la certificación agroecológica se preocupa por las condiciones de vida, las condiciones laborales, las condiciones de habitabilidad de los productores, la cercanía con los centros de atención y el estado de los caminos; el manejo de la tierra y del agua, la organización de las herramientas y los insumos, los aspectos ecológicos y la procedencia de las semillas. Y también le da una especial relevancia a la comercialización.

La certificación agroecológica es un Sistema Participativo de Garantías (SPG) que se fue escribiendo en encuentros con productores y con la ayuda de Senasa e INTA. Productores y técnicos deben llenar un formulario de 18 puntos con el objetivo de mejorar la calidad de los productos, ampliar las capacidades de quienes producen alimentos y realizar un proceso de aprendizaje mutuo entre todos los actores que participan: productores, consumidores, instituciones de control y gobiernos locales. 

-¿Cómo es la situación de los productores de la Unión de Trabajadores de la Tierra en la región de La Plata?

La situación es cada vez más agravante por el tema del dólar y de la pandemia. Los productores están en una situación que cada vez se profundiza más porque los precios suben, los insumos suben, las semillas suben y cada vez cuesta más producir. No hay políticas claras y concretas hacia el sector, entendemos la situación de la pandemia pero esto es de hace bastante.

-¿Cuántos son los productores nucleados en la Unión de Trabajadores de la Tierra de La Plata?

Acá en La Plata somos cinco mil compañeros y en toda la provincia de Buenos Aires seremos aproximadamente unos siete mil compañeros.

-¿Han recibido ayuda del gobierno provincial o municipal?

Hasta el momento no hemos recibido ningún tipo de ayuda, lo poquito que se viene haciendo es una compra pública por parte del Estado a la organización pero es muy poco. No hay subsidios de ningún tipo. El otro día sacamos una nota diciendo que íbamos a hacer una movida ya que hace tiempo había habido un temporal (en marzo pasado) y el Ministro de Desarrollo Agrario (Javier Rodriguez) se había comprometido a entregar tres rollos de nylon por compañero, y recién ahora dijeron que nos iban a dar los rollos de nylon, después de tres meses.

-¿Cómo es el trabajo cotidiano de los productores con la cuarentena?

Los productores siguen trabajando en las mismas condiciones que antes, con los cuidados necesarios. El único protocolo que hacemos es la limpieza, como siempre y teniendo en cuenta que vienen los camioneros del Mercado Regional; nuestro trabajo ha sido el de concientizar. Tenemos compañeros contagiados y hay floricultores que dejaron de producir porque las flores no son esenciales y no se consumían, y algunos de ellos pasaron a producir verduras. Hoy por hoy no hay respuestas concretas a esos compañeros.

-¿Han tenido alguna baja en la demanda?

Nosotros no hemos sentido la baja de la demanda, lo que sí hemos sentido es el aumento de los precios, de los insumos. La demanda es cada vez más pero no podemos llegar a más lados porque la organización tampoco tiene la estructura como para hacerlo.

Somos una organización que trabaja de otra manera, para que el consumidor sepa de donde viene ese producto. Creemos en esa construcción y la hemos venido construyendo año a año. No somos todos agroecológicos, de la organización serán el 2, el 3 % pero aún así eso es muchísimo y es un logro de la organización. Y eso es lo que se comercializa en los almacenes, productos totalmente agroecológicos, sin químicos, y viene funcionando muy bien.

Ya son cinco años de ir probando, entendiendo cómo era el proceso de producir sin químicos. Es un gran logro de la organización que lo ha logrado y hemos podido lograr comercializarlo.

-Eso es en varias localidades de la provincia de Buenos Aires

Si, tenemos en Florencio Varela, en Capital Federal tenemos cinco almacenes, en La Plata hay un almacen. También se están abriendo almacenes en otras provincias. En Corrientes, por ejemplo, hemos producido tomate y morron totalmente agroecológico. Son etapas en las que venimos trabajando y es una mentira que no se puede producir sin agroquímicos. Para nosotros es un logro enorme y también para el compañero, que se convenza y entienda que se puede hacer.

-¿Cómo es el proceso para pasar de la producción con agroquímicos a lo agroecológico?

Yo creo que el proceso, como dice un compañero, dura un minuto y medio. Es convencerlo, enseñarle. Todos los días se trabaja. Hay un consultorio que se llama “Consultorio Técnico Popular”, y son campesinos que se han formado en esa área.

Hemos estado años averiguando cómo funciona, que relación tienen las plantas con el suelo. Hoy por hoy al productor le decimos que primero hay que ver el suelo que es lo que tiene para ver que se le puede echar. La relación ya cambia. Son respuestas sencillas que ya tenes en tu campo, que por ahí hay plantas que vos las desyuyás y sirven para poder hacer lo mismo que hacen los químicos pero esta vez son naturales.

Cuestiones que hemos ido trabajando y que hoy por hoy podemos decir con gran orgullo que venimos llevando adelante una agroecología basada en campesinos y campesinas. Acá no hubo técnicos ni ingenieros, hubo campesinos dispuestos a trabajar y cambiar un modelo de producción diferente.

Nosotros hemos sacado, y estamos haciendo, una certificación agroecológica basada en el suelo. Le hacemos una investigación al suelo, si realmente estás haciendo agroecología o no. Esa certificación va a servir un montón. Es una construcción de campesinos, de técnicos del “Consultorio Técnico Popular”.

Al compañero le decimos si está haciendo agroecología o no, se le revisa el campo y se le da una acreditación de la organización. Desde esa parte nosotros vemos nuestro aporte. Creo que es importante para que sea el mismo consumidor el que vea lo que se hace en el campo, que se vea que no es una mentira, que no es una certificación donde te piden un montón de papeles que no sabes para que son, un montón de instituciones que nunca hacen nada y que lo único que haces es poner plata para que puedas vender y nada más. Esto es distinto, es una relación con el productor para que el consumidor tenga la confianza que esos productos son totalmente agroecológicos.

-¿Tienen algún punto de contacto?

Si, tenemos nuestras redes en Facebook. Unión de Trabajadores de la Tierra, el Almacén de Ramos Generales. Ahí nos pueden contactar y redes que vamos tejiendo no sólo a nivel regional sino también a nivel nacional.

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