Carlos Abecasis: «Se puede producir igual o más de manera agroecológica»

Por Federico García

El suelo respira, se alimenta, se puede enfermar y hasta morir. Es un recurso natural no renovable y por eso debemos cuidarlo. En Argentina se usan unos 200 mil litros de agroquímicos por año, ¿cuál es su efecto en los suelos? ¿y cuál es el efecto del monocultivo en los suelos?

En declaraciones a Red Baires, el ingeniero agrónomo y asesor técnico de la empresa HMA4 S.A., Carlos Abecasis, responde a estas preguntas y algunas más sobre la degradación actual de los suelos, y como se podría revertir esta situación usando otros métodos de producción, como la agroecología.

-¿Puede ser que con la mayor productividad hubo un deterioro de la materia orgánica?

No necesariamente tiene que ser eso, pero lamentablemente la agricultura moderna tiene un alto nivel de toxicidad y un alto nivel de degradación. Producir de la manera convencional como nos enseñaron en la Facultad tiene un poder de degradación demasiado alto y de muy corto plazo.

A medida que se va degradando la materia orgánica, que es justamente una de las claves principales de lo que está sucediendo en la agricultura moderna, esto termina por un lado compactando los suelos, emprobreciendolos desde un punto de vista energético, porque la materia orgánica es básicamente energía para todo el sistema. Entonces, la única manera de compensar esa falta de energía es agregándole cada vez más insumos, sobre todo fertilizantes.

Los excesos de fertilizantes provocan mucho estrés a la planta, porque en realidad cuando uno se excede en el uso del fertilizante lo que está haciendo es desequilibrando al cultivo, eso hace que la planta se desarrolle desequilibradamente y tenga mayor estrés. Esto provoca mayor propensión a plagas y enfermedades, y se crea un círculo vicioso donde el productor tiene que poner cada vez más fertilizantes para compensar esta falta de energía.

Todo ese sistema termina, si bien produciendo mucho, y con semillas genéticamente modificadas, siendo deficiente en el sentido ecológico y además económicamente improductivo. Esto es lo que termina afectando al suelo y degradandolo desde el punto de vista físico químico.

Al principio esto no era tan grave pero, a medida que fueron pasando los años, sí pasa a ser grave por una cuestión de nivel de degradación. Como cuando se desmonta un monte y se siembra, al principio sus cultivos son muy buenos y con poca necesidad de fertilizantes, pero a medida que pasan los años cada vez se va a necesitar más cosas para lograr lo mismo, porque al principio el monte tenía todos sus sistema funcionando correcta y equilibradamente, y los nutrientes estaban disponibles, y luego se perdieron.

El aumento de la productividad, dentro del manejo actual, trae un detrimento en los suelos, si. Pero no solamente por el hecho de que las plantas están tomando los nutrientes y se los llevan, si no porque se ha perdido prácticamente la energía, y sin energía no puede funcionar ningún sistema

La energía de la materia orgánica está formada no sólo por moléculas orgánicas, sino por toda la biota, los microorganismos y mesorganismos que hacen que todo esto funcione.

-Esta degradación de la materia orgánica genera alteración bilógica

Si, claramente. La materia orgánica está compuesta por la biota, todos los bichos, para llamarlo de una manera coloquial, que hay en el suelo, más todas las moléculas orgánicas que hay en el suelo, los aminoácidos, enzimas, vitaminas.

Todas esas moléculas orgánicas más toda esa biota, viva y muerta, forma la materia orgánica. Eso es lo que hace que una planta pueda comer. Las plantas no comen fertilizantes, comen lo que los microorganismos le dan de lo que está en el suelo, pero éstos para poder ser absorbidos por la planta previamente tienen que ser transformados por determinados grupos microbianos, tiene que ser existir ese nexo.

Eso es parte de la materia orgánica, es el elemento clave, si no está no hay forma de que la planta se pueda nutrir , entonces hay que ponerle más cantidad de fertilizantes. Porque si la planta no tiene los microorganismos correctos no le llega el fertilizante, entonces tienen que ponerle más. Todo eso provoca un disturbio importante en el sistema, lo hace antieconómico, que es el otro problema grave.

Tenemos un suelo sin energía y semillas cada vez más caras, mas complejas, modificadas genéticamente y tenemos cada vez más necesidad de insumos. Esto es una cosa que va a terminar en un problema grave, sin suelo y sin dinero.

-En ese sentido, vos estás en un proyecto para incorporar microorganismos en el suelo

Nosotros somos un grupo de profesionales interdisciplinarios que desde hace diez años venimos trabajando, primero en entender que es el suelo, como funciona, y después producir determinados elementos que sean biológicos y orgánicos para recuperar los suelos que están degradados.

Este sería el principal objetivo nuestro, hacer un buen diagnóstico, estudiar cual es la problemática de cada suelo y armar tratamientos básicamente biológicos a medida de cada situación. Cuando digo la palabra biológico estoy incluyendo no solamente consorcios microbianos sino toda una serie de elementos complementarios para que éstos puedan vivir y reproducirse.

Una vez que uno introduce a un suelo todo esto progresivamente se van adaptando, van creciendo y van formando un nuevo suelo, con mucho más equilibrio que el que estaba antes. Nosotros le llamamos bioregeneración de suelos.

-Con respecto al monocultivo, ¿afecta al suelo?

Monocultivo le llama a cuando uno repite el mismo cultivo una y otra vez en el suelo. Yo le agregaría otro concepto más amplio. Monocultivo no es solamente eso, sino que es hacer el mismo cultivo en grandes superficies. Esto también es monocultivo. El impacto de producir en una gran superficie con una misma especie es tan dañino como hacerlo varias veces en el mismo suelo. Principalmente sobre la biota.

Cuando uno hace siempre lo mismo sobre un mismo suelo, lo que estamos haciendo es que no haya biodiversidad. A medida que disminuye la biodiversidad en un sistema se hace menos estable. Si aumenta la biodiversidad los sistemas biológicos se hacen más estables. Esto quiere decir que hay mucho más equilibrio y menos probabilidad que un cultivo se torne apetecible por un insecto o un hongo.

Lo que se debería buscar es aumentar la biodiversidad a nivel del suelo. Con eso, que es lo que nosotros hacemos, se logran tener plantas más equilibradas y con menos necesidad de fertilizantes y fitosanitarios, y eso es lo que termina provocando un nuevo paradigma y se logre la famosa sustentabilidad

-Con respecto al uso de los agroquímicos, se señala que sin éstos no se podrían producir la cantidad de comida que la población necesita, ¿es así?

Eso es una falacia total. Muchos lo repiten porque les conviene así venden más insumos. No es que yo esté en contra de los insumos, lo que digo es que se están usando más de lo que realmente se necesita si tuviéramos suelos equilibrados, con la suficiente cantidad de materia orgánica. La primera falacia es creer que el mundo necesita más comida.

Obviamente que la población va creciendo, somos siete mil millones ahora y antes eramos cinco mil, y se necesita más comida, no estoy diciendo que no. Lo que estoy diciendo es que hay que tener cuidado con el tema de la nutrición. ¿Qué es una buena nutrición? Si una buena nutrición es comer todos los días bife con ensalada, nos equivocamos. Una nutrición equilibrada tiene un montón de aspectos.

Los cultivos, esto está demostrado científicamente, manejados con los manejos convencionales de la agricultura moderna, producen productos con baja cantidad y calidad nutricional, respecto de ese mismo cultivo hecho con semillas distintas y con un manejo sustentable, un manejo agroecológico.

La diferencia es abismal, una puede tener hasta diez veces más cantidad de nutrientes que otro mismo producto. El trigo agroecológico puede tener tres, cuatro más veces la cantidad de nutrientes que el convencional. Si yo como el mismo trigo con más nutrientes no necesito tanta cantidad. Es decir que se puede consumir menos cantidad pero más nutritivo que lo otro.

La otra falacia es creer que produciendo de manera agroecológica uno produce menos cantidad, lo cual es absolutamente erróneo. Nosotros hace diez años que demostramos que se puede producir de manera agroecológica, no solamente más barato sino igual o más cantidad de kilos, por supuesto que de mejor calidad y sanidad, que la producción convencional.

Tenemos demostraciones en cualquier parte del país de cualquier cultivo. Es la otra falacia que quiero desterrar porque sino la gente creyendo que la única manera de producir es con agroquímicos y fertilizantes, pero hay mucha gente que le conviene y le interesa que no sea así, y mucha gente por ignorancia.

A mi en la Facultad me enseñaron que lo mejor que había era pasar un arado de reja y vertedera, y hoy está visto bastante mal eso, ha destruido los suelos del mundo. Ya es hora de cambiar.

Nosotros hace ya unos años creamos la Cámara Argentina de Bioinsumos (CABIO). A través de esa Cámara, se está logrando poder poner en la currícula de las Facultades un poco más este tema, hacia la agroecología, el tema de bioinsumos. Nosotros hace diez años, cuando empezamos, nos miraban como locos, hoy ya no. Pero todavía la ignorancia nos está matando. Se puede producir igual o más de manera agroecológica, incluso de manera orgánica, con mucha mejor calidad.

-¿Tienen alguna expectativa con la creación de la Dirección Nacional de Agroecología?

Absolutamente. Al nuevo director (Eduardo Cerdá) lo conozco de hace muchos años, tengo excelentes referencias. Me parece una de las pocas acertadas de los últimos años. Ojalá que no termine cayendo en la burocracia habitual de la Argentina, que sea un político que realmente haga lo que viene diciendo hace muchos años y haciendo muy bien desde el ámbito privado y desde la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *