Según informe del Centro de Estudios para la Producción, Argentina se mueve a dos velocidades

Viernes 17 de Julio de 2020 – El Centro de Estudios para la Producción del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación realizó un informe sobre la situación económica en esta época de pandemia por Coronavirus y remarcó que el segundo trimestre de 2020 será recordado como uno de los más críticos de la historia del capitalismo global en general y argentino en particular.

La actividad económica cayó 26,4% interanual, muy por encima del peor momento de la crisis de 2001-02 (cuando llegó a 16,7%). Aunque el informe específica que el país se ha movido a dos velocidades. Por un lado, las zonas que hoy continúan en aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) debido a mayores contagios (el Área Metropolitana de Buenos Aires es la más destacada en este sentido, por su peso demográfico y económico) fueron las más afectadas tanto a fines de marzo y mediados de abril ‒cuando regía la cuarentena estricta a nivel nacional‒ como desde entonces.

Por otro lado, las zonas que hoy se encuentran en distanciamiento social, preventivo y obligatorio (DISPO) ‒por haber registrado menores contagios‒ se encuentran mucho más reactivadas; y no solo eso: en las primeras semanas de cuarentena la afectación fue severa, pero menor que la registrada por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Varios datos ilustran lo anterior.

En primer lugar, en abril –cuando las restricciones a la circulación eran generalizadas en todo el país– las caídas de facturación fueron mayores en el AMBA que en el resto del país en casi todos los sectores. En promedio, las firmas inscriptas a la ATP tuvieron una caída de nominal de la facturación del 23,2% interanual en el AMBA, y del 12,8% en el resto del país. En la industria la brecha fue notoriamente más alta: -39,1% en el AMBA contra -11,8% en el resto del país.

En segundo lugar, tras el desplome de fines de marzo y principios de abril, el consumo medido con el programa Ahora 12 se recuperó en todo el país, pero en mayor medida fuera del AMBA. En la primera quincena de junio, las ventas con Ahora 12 (ajustadas por inflación) volvieron a niveles similares a los de la primera quincena de marzo. Sin embargo, mientras que fuera del AMBA se llegó a niveles 20% superiores a los de ese período, en el AMBA la recuperación se ralentizó desde mediados de mayo (y en la primera quincena de junio se ubicó 8% por debajo de la primera mitad de marzo).

Otros datos confirman el mismo diagnóstico de un país a dos velocidades. En mayo, el consumo de cemento cayó 79,9% interanual en Capital Federal y 47,9% en el conurbano bonaerense, una severidad mucho mayor a la del promedio nacional (- 32,8%). En todas las provincias del noroeste y el noreste argentino (salvo Tucumán y Salta), las variaciones fueron incluso positivas en términos interanuales.

La mejora estuvo motorizada particularmente por las ventas de cemento en bolsa (que sugieren compras minoristas con vistas a refaccionar hogares), que fueron mayores que las de cemento a granel (que son un proxy de la demanda de las grandes constructoras). En junio, los datos agregados a nivel nacional (-7,3% interanual) sugieren una mayor recomposición de la actividad en todo el país. Las ventas de naftas muestran un patrón similar, con CABA como la región que concentra las mayores caídas interanuales del país en abril y mayo.

Los primeros datos de junio muestran que la recuperación de la actividad iniciada en mayo se consolidó. Como se mencionó anteriormente, en la primera quincena de junio, las ventas con Ahora12 se incrementaron en el conjunto del país (+18% intermensual en precios constantes).

Los rubros más dinámicos fueron los ligados al hogar, tales como muebles, colchones y materiales de construcción. Según informantes del sector, el fuerte dinamismo en muebles (+187% respecto a la precuarentena) se debió a que muchos hogares invirtieron en mesas y sillas para adaptarse al teletrabajo y, también, a que la brecha cambiaria respecto del dólar oficial abarató sensiblemente la compra de durables al dólar paralelo.

Por el contrario, las ventas de indumentaria, calzado y marroquinería (con fuerte presencia en shoppings) fueron las más afectadas por la pandemia, aunque tendieron a mejorar semana a semana desde mediados de abril. Aun así, en la primera quincena de junio las ventas de este rubro con Ahora 12 fueron 33% menores que las del mismo período de marzo.

Estos cambios en los patrones de consumo son totalmente consistentes con los cambios en las rutinas que implicó la cuarentena: las personas pasan más tiempo en sus hogares ‒y por lo tanto aprovechan, en las medidas de sus posibilidades, para refaccionarlo o equiparlo‒ y mucho menos tiempo afuera, por lo que los consumos asociados a reuniones sociales, como el de indumentaria, se contrajeron más.

El Centro de Estudios para la Producción informó, a su vez, que el retroceso es mucho mayor en la producción de vestimenta para eventos (como casamientos, fiestas o bautismos) que en la fabricación de ropa para bebés y niños, cuyo crecimiento requiere una renovación de placard más periódica, o de ropa de entrecasa (como joggings).

Los datos de Ahora 12 también muestran que la recomposición de las ventas tendió a difundirse a un número creciente de comercios. En la primera quincena de marzo, 38.915 locales tuvieron ventas superiores a $10.000 con este programa. Esa cifra cayó a 12.055 en la primera mitad de abril (-69%). El informe destaca que, principios de junio, ya se había acercado a niveles similares a los previos a la cuarentena (38.299 comercios). Si se toman otros parámetros de facturación (ventas superiores a $50.000 o a $100.000) se observa el mismo proceso: la mayoría de los comercios (en particular fuera del AMBA) reabrió a lo largo de los últimos meses e incrementó gradualmente su facturación con Ahora 12.

El comercio de autos y motos presenta la misma trayectoria. Tras caídas récords de 88,2% y 85,5% respectivamente en abril, la compra de vehículos 0 km comenzó a recuperarse en mayo. En junio, ambos rubros mostraron incrementos incluso en la comparación interanual (+2,3% en autos y +8,9% en motos). El informe señala que a la demanda retraída durante abril y mayo se sumó como impulso para estos rubros el abaratamiento de los vehículos medidos al dólar paralelo. La venta de autos usados registró un patrón similar, y creció 5,3% interanual en junio.

El informe completo en: Downloads/informe_de_panorama_productivo_-_julio.2020_1%20(1).pdf

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